Arcilla verde: Las propiedades adsorbentes (ejerce una acción depurativa de toxinas) y absorbentes (efecto drenante en infecciones purulentas, absorbe los edemas) hace que funcione como detoxificante, tonificante y reafirmante de la piel, especialmente de las pieles grasas. Posee efectos bactericidas y cicatrizantes por su contenido de silice, aluminio y zinc que regeneran los tejidos y suavizan las cicatrices. Se suele utilizar para limpiar los poros, exfoliar la piel muerta y promover una piel suave y tersa, atenuando las imperfecciones debido a su acci0n seboreguladora.
Manteca de cacao: tiene propiedades antioxidantes, excitantes antiarrugas, hidratantes y humectantes. aporta ácidos necesarios para que la epidermis pueda repararse evitando la sensación de sequedad y aspereza. muy útiles en los meses frios y ventosos






